Los hombres y las mujeres son igualmente creativos e innovadores y no hay prueba alguna de que la diferencia de gƩnero disminuya o aumente alguna de estas capacidades.
Por Armando Flores*
ArtĆculo publicado originalmente en Red Forbes, el 17 de julio de 2018
MĆ”s allĆ” de abogar por la “igualdad” entre hombres y mujeres, se trata de celebrar e impulsar la diversidad. Para el sector privado, el tema toma relevancia pues el capital humano es el pilar de competitividad de las empresas y estĆ” comprobado que el talento femenino aporta valor.
La historia nos habla de grandes mujeres inventoras que han marcado la historia de la humanidad y son, lamentablemente, una minorĆa en el mundo de la propiedad intelectual. A pesar de ser agente imprescindible para una innovación incluyente, el potencial de la invención femenina estĆ” sujeto a una serie de tendencias limitantes que se presentan desde la infancia y se vuelven especialmente evidentes en dos aspectos: la participación de la mujer en la educación tĆ©cnica y en puestos de liderazgo en las empresas.
De acuerdo a un estudio del Instituto Nacional de EstadĆstica y GeografĆa (Inegi) en 2015, de las 10 carreras mĆ”s cursadas por las mujeres en MĆ©xico, la Ćŗnica que se relaciona con ciencias es la ingenierĆa industrial, estudiada por sólo el 2% de la población femenina.
A nivel global, las mujeres representan 50% de la población en edad de trabajar pero Ćŗnicamente 37% del PIB, pues se encuentran subrepresentadas en su participación en la toma de decisiones de las compaƱĆas. La brecha se vuelve evidente en la trayectoria hacia la cima. La representatividad hombre:mujer evoluciona de la siguiente manera; 50:50 entran a trabajar, 70:30 ocupan puestos gerenciales, 90:10 puestos directivos y 99:01 de Director General.
La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) promueve la equidad de género y el empoderamiento femenino, no solo dentro de la organización sino en el amplio mundo de la propiedad intelectual. Sin embargo, a pesar de que las aplicaciones PCT (solicitudes internacionales de patentes) con al menos una mujer inventora casi se ha duplicado desde 2007, la paridad de género continúa siendo un prospecto lejano.
Actualmente, Ćŗnicamente 30.5% de las aplicaciones internacionales de patentes llenadas a travĆ©s de la organización incluyen al menos una mujer inventora y la paridad podrĆa lograrse hasta 2076 (OMPI, 2017). De acuerdo con otro estudio, elaborado por el Institute for Women’s Policy Research (IWPR) en 2016, esta paridad podrĆa no alcanzarse hasta 2092.
AdemĆ”s, la información estadĆstica existente respecto a la contribución de las mujeres en otras Ć”reas de la propiedad intelectual, como “marcas” y “derechos de autor” es limitada.
De acuerdo con Barbara Murphy, abogada especialista en propiedad intelectual, la Oficina de Patentes y Registro de Marca de Estados Unidos (U.S. Patent and Trademark Office) no recolecta información de gĆ©nero en los solicitantes de patentes. El Consejo Nacional de Mujeres Empresarias (National Women’s Business Council) de ese paĆs seƱala que las estadĆsticas se conocen a partir de evaluar las nuevas solicitudes y decidir si el nombre era de hombre o de mujer.
Queda en evidencia la necesidad de aumentar el rigor con que se recaban este tipo de estadĆsticas a nivel mundial, siendo de gran relevancia que se solicite a las personas que tramitan patentes información no solamente de gĆ©nero, sino de edad, nivel educativo, etc. Solamente conociendo esta información es posible hacer un seguimiento de cuĆ”les son los grupos subrepresentados y diseƱar programas que los apoyen para desarrollar y proteger sus inventos.
Por otra parte, es indispensable avanzar en el cambio de paradigmas, pues si bien las mujeres aportan valor a partir de su creatividad y estilo de liderazgo, las principales barreras que enfrentan son a nivel cultural.
La eliminación de los estereotipos que claramente inhiben la participación de las mujeres en STEM (Ciencia, TecnologĆa, IngenierĆa y MatemĆ”ticas, por sus siglas en inglĆ©s), maximizarĆ” la innovación, creatividad y competitividad, resultando en otros beneficios como la disminución de la brecha salarial entre hombres y mujeres.
CientĆficos e ingenieros estĆ”n trabajando en resolver los problemas mĆ”s difĆciles de nuestros tiempos, asĆ como diseƱando cosas que utilizamos a diario. Sin embargo, cuando las mujeres no estĆ”n involucradas en la ciencia e ingenierĆa (sólo por poner un ejemplo), las experiencias, necesidades y deseos de 50% de la población pueden ser pasados por alto. Sin voz, no hay representación. Como menciona Claudia Raunich, Vicepresidenta del ComitĆ© de Capital Humano de American Chamber/Mexico en su Pilar Diversidad, “la inclusión no es un tema Ćŗnicamente de mujeres, sino de propiciar el nuevo liderazgo que necesitamos como sociedad”.
Es tarea de todos fomentar la participación de las mujeres dentro de la creatividad e innovación, sin embargo, para ello debemos comprometernos a educar a las generaciones futuras libres de los estereotipos de género que actualmente limitan las ocupaciones y los intereses de las mujeres.
*Responsable de Comunicación del ComitĆ© de Derechos de Propiedad Intelectual de American Chamber/Mexico y Responsable de Desarrollo de Negocios en Clarke, Modet & C° MĆ©xico.
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PƔgina web: American Chamber/Mexico
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