La historia demuestra que ningĆŗn paĆs gana en una guerra comercial. La estrategia de ganar poder de negociación elevando aranceles, no funcionarĆ” en el Ć”mbito polĆtico económico mundial.
Por Jonathan Heath*
ArtĆculo publicado originalmente en Red Forbes, el 19 de junio de 2018
Estados Unidos fue miembro fundador del GATT y de la OMC, siendo tradicionalmente uno de los paĆses que mĆ”s ha promovido el libre comercio, como consecuencia de sus amplias experiencias negativas. Uno de los ejemplos mĆ”s famosos fue la ley Smoot-Hawley de 1930, que aumentó los aranceles del paĆs en un promedio de 20%. El Congreso de Estados Unidos aprobó la ley cuando empezaba la Gran Depresión, en medio de una demanda agregada de por sĆ deprimida. Al incrementar el costo de muchos bienes, disminuyó aĆŗn mĆ”s la demanda y provocó consecuencias contrarias a las intenciones originales. La respuesta de la mayorĆa de los paĆses fue la devaluación de sus monedas y la imposición de medidas recĆprocas. Al desplomarse el comercio mundial, esta medida no solo profundizó la Gran Depresión, sino que ademĆ”s la prolongó.
Otro ejemplo tambiĆ©n muy conocido y mucho mĆ”s reciente, fue cuando el presidente George Bush (hijo) aumentó los aranceles para la importación del acero en 2002. MĆŗltiples estudios han concluido que tuvo impactos negativos en el PIB, los salarios reales y en el retorno de capital de los inversionistas en Estados Unidos. El Instituto Peterson de EconomĆa Internacional estimó que los aranceles de Bush costaron alrededor de 400 mil dólares por cada empleo directo que logró salvar. Al final de cuentas, la OMC declaró que la medida era ilegal, por lo que la medida fue revertida.
Si existe tanta experiencia negativa al respecto, ¿por quĆ© Trump ha iniciado esta guerra comercial? El problema radica en que Trump tiene una manera muy peculiar de interpretar los eventos económicos. Es comparable con el fenómeno de la hiperinflación, causada (sin lugar a duda) por la impresión excesiva de billetes por un gobierno. Si existe tanta evidencia al respecto, ¿por quĆ© gobiernos vuelven a cometer el mismo error? Los dos casos sobresalientes de la Ćŗltima dĆ©cada son Zimbabue y Venezuela. En el caso de Trump, Ć©l piensa que las guerras comerciales son “buenas y fĆ”ciles de ganar”, ignorando toda la evidencia contraria. Equipara un dĆ©ficit comercial como un paĆs perdedor, similar a una empresa con pĆ©rdidas, sin poder comprender que el comercio exterior no es un juego de suma cero, sino que todos suelen salir ganando. Pero peor aĆŗn, su razonamiento lo lleva a instrumentar medidas lesivas para todos con tal de reducir el dĆ©ficit que tiene su paĆs con el resto del mundo, sin vislumbrar que los aranceles mĆ”s elevados no van a funcionar. Primero, dada la reacción natural de los demĆ”s paĆses de tomar medidas recĆprocas, y segundo, porque un dĆ©ficit comercial es consecuencia de una falta de ahorro interno de un paĆs. Mientras que el ahorro de las familias en Estados Unidos no cambie, el paĆs mantendrĆ” una posición deficitaria con los paĆses con que comercializa.
Si existe tanta experiencia negativa al respecto, ¿por quĆ© Trump ha iniciado esta guerra comercial? El problema radica en que Trump tiene una manera muy peculiar de interpretar los eventos económicos. Es comparable con el fenómeno de la hiperinflación, causada (sin lugar a duda) por la impresión excesiva de billetes por un gobierno. Si existe tanta evidencia al respecto, ¿por quĆ© gobiernos vuelven a cometer el mismo error? Los dos casos sobresalientes de la Ćŗltima dĆ©cada son Zimbabue y Venezuela. En el caso de Trump, Ć©l piensa que las guerras comerciales son “buenas y fĆ”ciles de ganar”, ignorando toda la evidencia contraria. Equipara un dĆ©ficit comercial como un paĆs perdedor, similar a una empresa con pĆ©rdidas, sin poder comprender que el comercio exterior no es un juego de suma cero, sino que todos suelen salir ganando. Pero peor aĆŗn, su razonamiento lo lleva a instrumentar medidas lesivas para todos con tal de reducir el dĆ©ficit que tiene su paĆs con el resto del mundo, sin vislumbrar que los aranceles mĆ”s elevados no van a funcionar. Primero, dada la reacción natural de los demĆ”s paĆses de tomar medidas recĆprocas, y segundo, porque un dĆ©ficit comercial es consecuencia de una falta de ahorro interno de un paĆs. Mientras que el ahorro de las familias en Estados Unidos no cambie, el paĆs mantendrĆ” una posición deficitaria con los paĆses con que comercializa.
Al final de cuentas, Trump utiliza su posición de fuerza para ganar negociaciones. El problema es que esta estrategia no va a funcionar en el Ć”mbito polĆtico económico mundial. Va a infringir mĆ”s daƱo, menos crecimiento, mĆ”s desempleo y muy probablemente, llevarĆ” al mundo a una nueva crisis. Todos tenemos que perder, unos mĆ”s y otros menos. Desafortunadamente, MĆ©xico estĆ” en la lista de los que mĆ”s pudiĆ©ramos perder.
*Asesor Económico de American Chamber of Commerce of Mexico.
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